viernes, 8 de marzo de 2013
Más sobre lo anterior
Los artistas estamos, en estos momentos, tan fuera de lugar, que por fuerza hemos de ir cuestionándonos que es lo que ocurre, como se ha llegado a esta situación y por qué. Lo que se ve aquí, en Barcelona, no es ni mucho menos, representativo; pero quienes trabajamos en este ámbito,sin galería en Nueva York, hemos perdido casi totalmente las pocas posibilidades de mostrar nuestra obra. (Sin hablar de venderla).
Por lo que he podido observar a lo largo de mi experiencia, las galerias, después del fenómeno verdaderamente revolucionador, a escala provinciana, del Dau al Set,se apartaron (algunas) del posimpresionismo y sorollismo que dominaban la escena. Aparecieron los informalistas y los abstractos...y más de un galerista se pilló los dedos. Para valorar el arte abstracto se precisa una buena formación, un rigor más exigente del que es necesario para juzgar obras, por decir algo, figurativas, donde las referencias, antecedentes y modelos son bien conocidos por personas que se dedican a ello. Sobran los dedos de una mano par contar las galerias que supieron mostrar obras y artistas de valor e interés en esa corriente nueva, que ya no lo era tanto cuando apareció por esta ciudad.
Fué un momento feliz, pero duró poquísimo,sin tiempo de consolidar el gusto de la clientela capaz de comprar, y que en todo caso, si compró para especular, muy a menudo se dejó engañar y no ha vuelto a repetir. Pero no es falta suya; son los galeristas quienes deben formar una opinión entre su público, y no limitarse a vender. Si hicieran eso, a la larga verían como no es una mala inversión de tiempo ni esfuerzo.
Y en estos momentos,lo más fácil para engañar al personal es la fotografía,siempre resultona, y el arte al que llaman atrevidamente conceptual; arte que necesita de explicación o manual de uso, que se hace con intención...de denuncia, de protesta,que es político, que no lo es, arte que se hace "con"; con balas fundidas, con pelos de muerto,con vino de misa, con hilos sacados de algún siniestro sitio,pero que a la vista no nos aportan nada porque necesitamos la explicación.
Y una vez sabido eso no produce mayor emoción, porque al arte verdadero no hay que ponerle aditivos...con un poco de carbón y los dedos se pueden hacer obras maestras. Ya dijo Picasso que después de Altamira todo es decadencia. No es sorprendente que se considere a menudo que el arte ha muerto; como antes decía,lo estamos asesinando, no como Miró, que lo hizo para resucitarlo, sino como ignorantes enterradores, sin comprender que ni el raciocinio ni el intelecto resultan capaces de penetrarlo, ya que pertenece al ámbito misterioso del mundo emocional, del in y del sub-consciente, y que jamás será una herramienta útil en las batallas del mundo. Produce estupor pensar en lo represivos que llegaron a ser los regímenes totalitarios y dictatoriales con tantos artistas (pienso en los músicos rusos de la época bolchevique, en la estética nazi)en el intento de controlar lo incontrolable,de limitar la influencia del misterio...Aunque es posible que tuvieran razón, ya que una sociedad desposeída del oxígeno de la Belleza debe de ser más manejable y débil. Pero esto es lo que está ocurriendo; la racionalidad y funcionalidad que se intenta presentar como el mejor arte del momento lo destruyen y lo anulan.El arte no tiene fecha, no es de hoy o de ayer; decía Jose Corredor Matheos, en una lectura, que la poesía es intemporal, nos emociona Shakespeare tanto como nos emociona Ovidio, y uno no esmejor que el otro...
Terminaré con una cita de Tarkovski, de un libro que os recomiendo "Esculpir en el tiempo".
.."Aparte de la imagen artística, la humanidad no ha creado nada de manera desinteresada. Y por eso quizá realmente consista el sentido de la existencia humana en la creación de obras de arte, en el acto artístico, ya que éste no posee una meta y es desinteresado"
jueves, 7 de marzo de 2013
Arte muerto
Si el arte ha muerto, como se sigue diciendo,será porque lo han asesinado.Lo que podemos ver en las pocas galerías que quedan en Barcelona,o en las instituciones que lo presentan,se parece más a un esqueleto o a una cáscara vacía que a algo vivo y capaz de interesarnos. Quienes practican este pseudo-arte creen haber llegado a demostrarnos que no es posible hacer otra cosa y que sus frustradas intentonas son la puerta para entrar en el futuro oasis de la sublimidad. Desde el planteamiento,sus premisas ya no tienen nada que ver con el arte; nacen estériles, por esa pretendida conceptualidad que introducen en su discurso.La Pintura no será nunca un discurso, si no todo lo contrario; es el arte del silencio, de la contemplación,y tiene su raíz en la parte oscura de la emocionalidad, no en el intelecto ni en la teoría. Desde el arte no se puede argumentar, no se puede hacer política,no sirve para revolucionar a la sociedad...su misión va más lejos, y más lentamente; lo que desvela aparece de modo paulatino, como una lluvia fina que va cambiando la visión del mundo, que lo ensancha junto con la conciencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)