sábado, 24 de agosto de 2013

Pintar como terapia

Hay quien cree que por el hecho de pintar "con fluidez", o con "libertad", como se oye tan a menudo, ya nos convertimos en grandes artistas, y que todo lo que hagamos tendrá interés para los demás, porqué es sincero, se hace sin control y bajo el influjo de pulsiones secretas que se exteriorizan.No voy a discutir que eso sea beneficioso para el que lo haga, que a menudo se dedica luego a interpretarlo para descubrir que le llevó a pintar dos loros en una bañera o a llenar de garabatos "espontáneos" una figura sedente en silueta.Eso pertenece a la esfera de lo íntimo y en general a nadie le servirá de nada, como no sea el preguntarse si no sería mejor para el pretendido artista dedicarse a ir en bicicleta, a hacer ganchillo o dar un poco de su tiempo a los demás. Todo eso no es más que un disfraz para evitar el trabajo verdadero que cualquier pintor mediano sabe que ha de hacer para que su obra se tenga en pie; que sea algo más que un residuo (por no decir otra cosa) de su ánimo indeciso. Aunque todo eso se disfrace de espiritualidad profunda, sacada de manuales y gurús a la moda, los resultados que se ofrecen a los demás son totalmente opacos, y lo que es peor, tanto en la forma como en el fondo. Créanme, señores trascendentes,pintar es un ejercicio lleno de disciplina, esfuerzo y control, como cualquier otro arte...si un músico trabajase así, nadie podría interpretar sus creaciones, o si un arquitecto se basara en sus premisas quedarían muy pocos edificios en pie. Desgraciadadmente, para eso hay que ser Miguel Angel...pero él fué un hombre que trabajó hasta la extenuación.

miércoles, 31 de julio de 2013

De lo bello, lo útil y lo sencillo.

Vuelvo de vacaciones; unos días en un sitio muy tranquilo y cómodo.Como no tengo coche ni me gusta conducir,cuando voy a algún sitio aislado no tengo más remedio que quedarme en él para comer o cenar. Después de dos o tres días de refinadísimos platitos, cuenquecillos, vasitos cuadrados, donde es apenas posible poner los labios para beber deliciosas ambrosías de guisantes, bróquil o una fantasía entre gazpacho y guacamole, claudiqué y pedí que me sirvieran acelgas y un pescado a la plancha. Amables a más no poder, me ofrecieron acelgas al "dente", patatas medio crudas partidas de modo salvaje, y un gazpacho en una especie de bañera en la que nadaba una sardina de lata. POr suerte, el pescado y la carne a la plancha no fueron objeto de ninguna "interpretación". No quiero ser cruel; en realidad era todo muy bueno, pero me chocó la incapacidad de los cocineros para hacer una comida sencilla, sana y digestiva. Y como no tenía nada más que hacer que observar a mi alrededor, se me ocurrió pensar que lo auténticamente difícil es atinar con la belleza de lo útil, que es casi siempre lo más sencillo, como también que lo que llega ser perfecto, como un plato redondo, plano para lo seco, hondo (un poco), para lo líquido, no necesita ser modificado aunque sintamos la necesidad de hacer cosas nuevas y "originales".¿Os dáis cuenta de lo práctica que resulta la forma REDONDA? No choca con los brazos, no tiene ni norte ni sur, ni este ni oeste, los cubiertos quedan a los lados perfectamente accesibles y el camarero los retira sin dificultades.Con aquellos inmensos platos cuadrados,en forma de ocho o con un socavón en el sitio más inesperado, los pobres chicos han de hacer equilibrios..o muchos más viajes. La innovación sólo tiene sentido cuando mejora lo anterior, y los experimentos culinarios, a mi modo de ver, se han de dejar sedimentar, que se pondere su gusto y se afine en la cocción sana. Tal como se hizo, hace tal vez mil años, con la sopa de ajo.

sábado, 15 de junio de 2013

Mercé Diogène

Conozco a Mercé Diogène desde hace bastantes años. Ver la exposición que el Museu del monestir de Sant Cugat ha montado en su sala me alegra y espero que los que me seguís aquí con Alicia os animéis a visitarla este verano. En esta fecha se exhiben pinturas y el grandioso tapiz que realizó para Catalunya radio. Más adelante se mostrarán grabados, disciplina en la que también sobresale.Su obra nos la da entera; una mujer con una alegría a prueba de bomba, llena de pasión por la Pintura, capaz de atreverse con muy diferentes técnicas que maneja con desenfado y autoridad. A sus noventa años sigue en la brecha, con sus brillantes colores y una visión a vista de pájaro muy personal, en esos paisajes urbanos, que abre como abanicos, con una pincelada un tanto áspera muy deudora del impresionismo...que resulta muy vibrante y al mismo tiempo suave. El enorme tapiz de que hablaba preside la sala del techo al suelo, que cubre en bastantes metros. Realizar una cosa así en alto lizo tiene sus muchos bemoles...cae con una presencia imponente, rico y sobrio al mismo tiempo.Y hablando de bemoles; poned atención en la música tan acertada que ha compuesto la hija de Mercé para la ocasión.

viernes, 17 de mayo de 2013

¿Amor o competencia?

Una vez vista la exposición que sobre la fotografía y su relación con la Pintura nos ofrece Caixaforum en Barcelona no cabe si no preguntarse si sus planteamientos son los correctos.La exposición es soberbia sin duda, pero hay confrontaciones que nos pueden parecer superfluas o incluso sin sentido. Me alineo con la idea de Epicteto..."el perro como perro, el caballo como caballo...", es decir, cada cosa puede ser excelente en su género, sin necesidad de compararla con las demás.En la muestra hay algunas obras absolutamente puras en ese sentido; otras se inspiran en obras pictóricas, y las que lo hacen con libertad llegan a ser interesantes. Pero en otras se aprecia una preocupación por imitar o incluso mejorar la Pintura: algunos autores preparan un modelo que imita a determinado estilo y que al ser fotografiado no se sabe muy bien a que remite...puesto que falta la textura,el gesto físico y el soporte. Podemos tomarlo como un ejercicio de investigación, pero aún así el resultado carece de hondura. Otros artistas van más lejos, estudiando minuciosamente la composición, la luz y el ambiente general, para ofrecer obras, especialmente "barrocas" en una línea veermeriana que puede prestarse más a su juego. A todo esto la pregunta que surje es si verdaderamente lo que se pretende es imitar, mejorar o superar el trabajo de los pintores.A mi modo de ver tanto esfuerzo es algo inane. Hay algo en la Pintura que únicamente puede ser expresado por ese medio; el artista al pintar efectúa mil movimientos con la vista, con su gesto y su pincelada o con los medios que utilice.Se acerca, se aleja, observa, corrije o modifica. Todo esto es muy distinto a lo que es capaz de hacer la máquina, por muy sofisticada que sea, por mucho que se prepare el tema, y a pesar de todos los efectos que un buen fotógrafo es capaz de lograr. Y además el resultado se impregna de una vida auténtica, aunque formalmente pueda ser algo menos perfecta. En la exposición hay una obra verdaderamente notable, que se acerca más al cine que a la fotografía...posiblemente el futuro para estas propuestas se encuentre en esta dirección.

viernes, 8 de marzo de 2013

Más sobre lo anterior

Los artistas estamos, en estos momentos, tan fuera de lugar, que por fuerza hemos de ir cuestionándonos que es lo que ocurre, como se ha llegado a esta situación y por qué. Lo que se ve aquí, en Barcelona, no es ni mucho menos, representativo; pero quienes trabajamos en este ámbito,sin galería en Nueva York, hemos perdido casi totalmente las pocas posibilidades de mostrar nuestra obra. (Sin hablar de venderla). Por lo que he podido observar a lo largo de mi experiencia, las galerias, después del fenómeno verdaderamente revolucionador, a escala provinciana, del Dau al Set,se apartaron (algunas) del posimpresionismo y sorollismo que dominaban la escena. Aparecieron los informalistas y los abstractos...y más de un galerista se pilló los dedos. Para valorar el arte abstracto se precisa una buena formación, un rigor más exigente del que es necesario para juzgar obras, por decir algo, figurativas, donde las referencias, antecedentes y modelos son bien conocidos por personas que se dedican a ello. Sobran los dedos de una mano par contar las galerias que supieron mostrar obras y artistas de valor e interés en esa corriente nueva, que ya no lo era tanto cuando apareció por esta ciudad. Fué un momento feliz, pero duró poquísimo,sin tiempo de consolidar el gusto de la clientela capaz de comprar, y que en todo caso, si compró para especular, muy a menudo se dejó engañar y no ha vuelto a repetir. Pero no es falta suya; son los galeristas quienes deben formar una opinión entre su público, y no limitarse a vender. Si hicieran eso, a la larga verían como no es una mala inversión de tiempo ni esfuerzo. Y en estos momentos,lo más fácil para engañar al personal es la fotografía,siempre resultona, y el arte al que llaman atrevidamente conceptual; arte que necesita de explicación o manual de uso, que se hace con intención...de denuncia, de protesta,que es político, que no lo es, arte que se hace "con"; con balas fundidas, con pelos de muerto,con vino de misa, con hilos sacados de algún siniestro sitio,pero que a la vista no nos aportan nada porque necesitamos la explicación. Y una vez sabido eso no produce mayor emoción, porque al arte verdadero no hay que ponerle aditivos...con un poco de carbón y los dedos se pueden hacer obras maestras. Ya dijo Picasso que después de Altamira todo es decadencia. No es sorprendente que se considere a menudo que el arte ha muerto; como antes decía,lo estamos asesinando, no como Miró, que lo hizo para resucitarlo, sino como ignorantes enterradores, sin comprender que ni el raciocinio ni el intelecto resultan capaces de penetrarlo, ya que pertenece al ámbito misterioso del mundo emocional, del in y del sub-consciente, y que jamás será una herramienta útil en las batallas del mundo. Produce estupor pensar en lo represivos que llegaron a ser los regímenes totalitarios y dictatoriales con tantos artistas (pienso en los músicos rusos de la época bolchevique, en la estética nazi)en el intento de controlar lo incontrolable,de limitar la influencia del misterio...Aunque es posible que tuvieran razón, ya que una sociedad desposeída del oxígeno de la Belleza debe de ser más manejable y débil. Pero esto es lo que está ocurriendo; la racionalidad y funcionalidad que se intenta presentar como el mejor arte del momento lo destruyen y lo anulan.El arte no tiene fecha, no es de hoy o de ayer; decía Jose Corredor Matheos, en una lectura, que la poesía es intemporal, nos emociona Shakespeare tanto como nos emociona Ovidio, y uno no esmejor que el otro... Terminaré con una cita de Tarkovski, de un libro que os recomiendo "Esculpir en el tiempo". .."Aparte de la imagen artística, la humanidad no ha creado nada de manera desinteresada. Y por eso quizá realmente consista el sentido de la existencia humana en la creación de obras de arte, en el acto artístico, ya que éste no posee una meta y es desinteresado"

jueves, 7 de marzo de 2013

Arte muerto

Si el arte ha muerto, como se sigue diciendo,será porque lo han asesinado.Lo que podemos ver en las pocas galerías que quedan en Barcelona,o en las instituciones que lo presentan,se parece más a un esqueleto o a una cáscara vacía que a algo vivo y capaz de interesarnos. Quienes practican este pseudo-arte creen haber llegado a demostrarnos que no es posible hacer otra cosa y que sus frustradas intentonas son la puerta para entrar en el futuro oasis de la sublimidad. Desde el planteamiento,sus premisas ya no tienen nada que ver con el arte; nacen estériles, por esa pretendida conceptualidad que introducen en su discurso.La Pintura no será nunca un discurso, si no todo lo contrario; es el arte del silencio, de la contemplación,y tiene su raíz en la parte oscura de la emocionalidad, no en el intelecto ni en la teoría. Desde el arte no se puede argumentar, no se puede hacer política,no sirve para revolucionar a la sociedad...su misión va más lejos, y más lentamente; lo que desvela aparece de modo paulatino, como una lluvia fina que va cambiando la visión del mundo, que lo ensancha junto con la conciencia.

miércoles, 16 de enero de 2013

¿Por qué eso y no otra cosa?

En la tarea que nos imponemos los artistas surgen momentos de duda, de lucha, de indecisión; momentos yermos que con los años aprendemos a soportar con estoicismo, sabiendo que pasan y que vuelven a golpearnos las emociones, las visiones o lo que sea que nos empuje, una y otra vez, a modificar algo de la realidad, dejando la marca mínima en la materia que escojimos para ello. Alguna vez es el propio material aquello que nos sugiere lo que podríamos hacer con él. A finales de verano hice estas esculturas con plomo y cañas, también marfil.Unos trozos de marfil que tenía en algún rincón del estudio se me hacían presentes con insistencia; los tomé, (tenían forma de cilindro) y los rompí con un martillo. Quedaron trozos irregulares, que me puse a trabajar con una broca: empecé a emocionarme. Su color y textura pedían un contraste, una equivalencia sutil, y eso me llevó al plomo, y de ahí, siguiendo el hilo, a las cañas.Pesadez y ligereza,juego de colorido interesante. De ese dramatismo vino el concepto de algo marino, de fuerte tensión y movimiento. Este proceso de trabajo no tiene nada que ver con el conceptualismo, que opera al revés; primero la "idea" luego encontrar el calzador que la sitúe en el mundo de la visualidad. Mi amigo Antoni Llena siempre me dice que el arte no se hace con ideas.

martes, 1 de enero de 2013

Revisiones

No porque sea un nuevo año hay que cambiarlo todo, pero sí es sano ponerse un poco al dia, hacer limpieza y lugar para cosas nuevas. Ahora, siguiendo el impulso natural, me encuentro limpiando los establos. Salen obras que casi no recordaba, proyectos fallidos y alguna cosa que en su momento me satisfizo y que en estos momentos prefiero tirar. Más que de ver el camino hecho, se trata de retomar (o bien desechar), cosas que indicaban un camino que vuelve a interesarnos. Pintar no es más que una manera de pensar, y también de agradecer todo lo que nos da la vida. Pero también hay que tener en cuenta a los demás, para ofrecer lo mejor del esfuerzo y hacerlo entendedero. Espero conseguirlo. Buen año a todos!