lunes, 15 de octubre de 2018

Circo quintaesenciado

Siempre que Barò d' evel presenta algún espectáculo, procuro no perdérmelo desde que pude ver el que presentó hace bastantes años en el que actuaba con un caballo. Era un poema lleno de belleza y delicada observación. Ahora en su espectáculo "Là" que presenta en el Lliure lo hace acompañado de una artista y un cuervo amaestrado. Aquí nos encontramos con una recreación de algunos de los recursos del circo de siempre, pero sublimados en una síntesis hermosa, con facetas que van del humor a una tragedia subyacente. La técnica que exhiben los dos artistas en ese escenario blanco y desnudo, que acabará emborronado a causa de su agitación, es impecable aunque no busque nunca lo espectacular, si no que se pone al servicio de lo expresivo. El cuervo pone una nota tan inquietante como tierna, tanto con sus evoluciones como con la sola presencia. Los dos artistas, absolutamente compenetrados, nos maravillan con la evolución de lo que podrían ser pasos a dos en una relación cuerpo a cuerpo  natural, y que deriva en un comentario jocoso realizado a la perfección. La voz de Camille Decourtye es algo que uno no espera en un espectáculo así; canta con prestancia y seguridad y con mucha expresividad; así como su compañero lo hace  de un modo no impostado, con mucho aire y como si hablara, el aria de "Dido y Eneas", "Remember me".
Bueno, no os lo perdáis.


lunes, 10 de septiembre de 2018

Barcelona ¿quo vadis?

Cada vez que intento pasear por el barrio antiguo, el antes llamado "barri gótic", una nueva decepción viene a añadirse a las ya muchas que acumulo. Fui a la calle Petritxol, ya muy diferente de lo que fue, en busca de un objeto especial que antes hubiera encontrado allí fácilmente. Ya no hablo de la tienda de plumas, una rareza encantadora desaparecida, ni de la tienda de cepillos, sino de la casa Beardsley, donde tenían un surtido de menaje, pequeños muebles y objetos poéticos donde elegir, y donde por Navidad llenaban el sótano de propuestas decorativas de un gusto exquisito. Un poco "british", como ha de ser.
No puedo creerlo; en lugar de mi tienda favorita, un almacén de zapatillas deportivas, uno más entre los muchos ya existentes, lanza sus formas exageradas y colores chillones a la calle abigarrada. Hay ya tantas tiendas que ofrecen ese género que no se comprende como el ayuntamiento permite otra más.
Ya hace bastantes años en que otra tienda singular, situada en la calle Montcada, Populart, especializada en objetos étnicos, dónde compraban desde Calder hasta escritores de fama, desapareció tragada por una tienda de "souvenirs" baratos, o de bisutería, no lo recuerdo bien, a pesar de la lucha que mantuvo su propietaria, la añorada Mª Antonia Pelauzy, para mantener la dignidad de su negocio. Otra tienda desaparecida fue la librería esotérica que había en la calle Princesa, con una sala de exposiciones que tuve el dudosos honor de clausurar, ahora convertida en un horno de pan.

¿En qué piensa el Ayuntamiento? Demuestra una ignorancia casi diría que criminal.
 Hace bastantes años que no visito París, pero recuerdo especialmente el recinto del Palais Royal, donde se encontraban pequeñas y encantadoras maravillas, que espero no se hayan perdido también tragadas por ese turismo que propiciamos y que acabará por tragarnos a todos, culpables de ambiciosa vulgaridad.

domingo, 12 de agosto de 2018

LLum negra

No hay que perderse la nueva exposición del CCB, como siempre, interesante y bien documentada.
Un período, de los años 50 a los 60, creo, del que conocemos bien a los artistas de aquí pero con pocas ocasiones de ver obras foráneas. No es mi intención hablaros de los artistas ni de las distintas obras, casi todas de gran nivel; sì destacar que los artistas catalanes, Ponç, Zush i Tàpies están entre los mejores y para mi modo de ver alcanzan una visión del misterio muy eficaz. En algunas obras el hermetismo deja fuera de nuestro alcance el sentido que se les ha querido dar, convirtiéndolas en algo subjetivo y oscuro, cuyo entendimiento precisa de algunos conocimientos previos. Estar en el secreto.
Lo que me llama la atención, una vez inmersa en ese ambiente que propicia la exposición, es la sensación de pesadilla, de sueño febril que todo ello transmite, como si esa libertad o ensanchamiento de la conciencia no proporcionase sino visiones angustiosas, en un doloroso retorcimiento de cualquier sentimiento o percepción. ¿Es eso lo que hay en nuestra más ignota profundidad?
Tal vez otros sistemas de sublimación, como la meditación o el ascetismo, lleven al espíritu a regiones más claras; lo podemos ver en San  Juan de la Cruz o en la filosofía budista. Pero si eso se ha expresado en la Poesía, parece difícil llevarlo al terreno de la representación plástica. Se sitúa en un plano inefable que..."nos deja balbuceando".
El peligro es que nos dejemos embaucar por los pretendidos buceadores del alma, incapaces de sobrevolar las propias miserias, forjadores de "Papus", inmersos en esa luz negra que sólo rastrea por los rincones.

domingo, 15 de julio de 2018

Algo se pierde.

Algo se pierde cuando las directrices pedagógicas cambian su orientación sin tener en cuenta los valores que pueda contener cualquier asignatura que se suprima. Se sustituye de un plumazo, por ejemplo, la de Religión. Espero no confundiros; nunca fui partidaria del enfoque que se le daba( tuve que cursarla incluso en la carrera de Bellas Artes), y menos del burdo intento de catequización. No.
Se trata de que ahora, según he leído, se impartirán clases de moral y Ética en su lugar, y eso es necesario si no queremos tener generaciones de cafres insolidarios llenando el mundo futuro.
Sin embargo, lo que es más importante es que no perdamos también, al mismo tiempo, la Historia.
La Historia de las religiones, de todas ellas y sus mitologías. Que aprendamos a comprender sus libros y textos sagrados, no como verdades absolutas, si no como cosmogonías, como Poesía de la más alta. Acostumbrarnos a ver sus metáforas implicadas en la cultura de cada época, de forma que eso nos ayude a comprender mejor lo que a través del tiempo nos llega de su filosofía y actitud ante el mundo y la vida.
Para que no siga ocurriendo que los jóvenes que visitan cualquier Museo sean incapaces de entender las pinturas de tema mitológico o religioso, que quedan tan lejos de su comprensión por falta de una visión amplia de la enseñanza.

lunes, 14 de mayo de 2018

Cambiando el paso

Quisiera recomendaros una película francesa muy singular, "La mujer que sabía leer"; en francés, "Le semeur", pero para verla y disfrutarla, es necesario cambiar un poco nuestro sentido del tiempo y acoplarnos a unos ritmos más lentos y reflexivos. Nos transportamos a una época,(el fin de la República Francesa), en un entorno rural: la directora nos sumerge con absoluta naturalidad y sin previo aviso, en un universo que gira sin prisa, demorándose en la sensorialidad de la vida de una existencia dedicada sólo a eso, a la vida. Segar, ordeñar, lavar la ropa, criar a los hijos. Sin hombres; todos detenidos por el nuevo orden, uno muerto en ese mismo momento. La anécdota es interesante y plausible; pero no voy a desvelarla para mantener su interés. El drama se desarrolla sumergido en el campo, las hermosas montañas que suponemos de Alsacia, los campos de trigo y los manzanos. El pueblo salvaje y pedregoso, que se nos muestra casi siempre de noche, filmado con auténtica luz de velas o candiles. Cuando esas mujeres siegan o apilan el heno, casi sentimos la aspereza de la paja, el calor, el sudor y la fatiga. Y la extraña libertad de subirse las faldas ya que no hay nadie que pueda mirar esos muslos rotundos entre refajos. La angustia de unas jóvenes que despiertan a una sexualidad hueca en ese momento.
Hay que ver este film saboreando ese punto de vista tan alejado de lo habitual en el cine acelerado de hoy día. Disfrutando del silencio que nos permite oír el sonido del viento en los árboles, los pájaros, el balido de los corderos, los cacharros en esas cocinas primitivas y oscuras...Silencio que sólo se interrumpe en escasos momentos por una música que viene a subrayar algún instante especial.
En fin, una rara avis que os recomiendo.

domingo, 29 de abril de 2018

Antoni LLena en su jardín

Este artista inestimable que es Antoni Llena presenta una retrospectiva que, como es habitual, no hay que dejarse perder. Algunos de sus papeles recortados, de los años en los que estuve estudiando su obra, otras pequeñas esculturas "frágiles" nos demuestran cómo él se inclina hacia los materiales más humildes, y a una singular estética de lo sencillo, frágil y deleznable. Con esos elementos ha avanzado hacia una expresión aún más depurada; puro dibujo en papel sencillo, en formatos discretos y con un color delicado, con unas armonías digamos "pacíficas," que forman grandes paneles de cuadros contiguos. Estos papeles, tomados de uno en uno, no pasan de pequeños garabatos; una cosa inocente, impremeditada, acaso cercana al dibujo automático de los surrealistas. Pero ese poeta que es Llena los sitúa en conjuntos coherentes, en los que, como notas en una partitura, que no valen nada por si mismas ni significan nada, forman un poema, nunca referido a ningún tipo de lenguaje, sino puramente estético y de gran fuerza plástica. No se trata de poemas visuales; no hay mensajes ocultos ni juegos de metáforas. Es poesía en mayúsculas.
Otra cosa que esta obra reciente me sugiere es su filosofía subyacente, pues esa aparente fragilidad e inconsistencia acentúa su misterio; lo que más nos falta en este mundo presente, que según remarca el filósofo Byun Chul Han, se ha vuelto transparente hasta la pornografía.Citando a este interesante escritor, "amor sin laguna de visión es pornografía". Pues tiene que haber siempre algo oculto, ya que nunca hay dos miradas iguales, y pretender penetrar lo arcano amenaza con destruirlo. Como me dijo un día un amigo, el artista tiene que ser inocente de sí mismo, en esa ignorancia que preserva el misterio contra lo aparente.
Creo que Llena ha pensado en todo esto y nos lo ofrece (ahora en la Galería A/34) con esa elusión de lo evidente que ha de llevarnos a repensar la realidad sobre bases más profundas y trascendentes.

Nuevo género

Ha aparecido un género nuevo en las películas o series de televisión. Lo podríamos llamar coloquialmente de "viejos cachondos". Ofrece una visión muy sesgada de la edad madura y más que madura, situándola en una situación de juventud perpetua u optimismo loco, que aunque se pueda dar en algunos casos, nunca es realista ni productiva. Sé de lo que hablo, nací en 1933. Se trata de creer que a esas edades nos interesan las mismas cosas que a los veinte, treinta o cuarenta años. Por mucho que a los nueve años nos gustase saltar a la cuerda o darle al aro, son cosas que se olvidan dejando paso a otras igualmente interesantes. No estoy en contra de que los mayores seamos optimistas, creativos, dinámicos y hasta gimnastas, si no de que no seamos capaces de situarnos en el nuevo plano de la existencia ni de explorar y disfrutar de sus posibilidades. La madurez y la vejez tienen una serie de ventajas que descubrir, que aunque nos aparten de paradigmas anteriores, precisamente por eso proporcionan una visión más clara de nosotros mismos y del mundo, que poco a poco deja de ser el nuestro. No hay que lamentarse por ello, ni correr para alcanzar a los jóvenes, si no apoderarnos de esa nueva posición que nos puede llenar de energía y serenidad.
Algo que por otra parte, estamos obligados a  ofrecer a los que vengan detrás.

domingo, 15 de abril de 2018

Über Bach

Ayer pude asistir al concierto de la OBC en el Auditori. Escuchamos una joya de un compositor para mí desconocido, Arash Safaian. Quería recomendaros que lo escuchéis (seguramente se encontrará en You Tube), por lo seductor de sus planteamientos, que giran en torno a Bach con un acento muy actual. Una orquesta sin viento, un piano y un vibráfono desgranan  melodías sobre temas de Bach.
No soy una entendida en música; me permito este comentario desde una apreciación de oyente y nada más. A mí me pareció que "ese" Bach se llenaba de aire, de atmósfera, haciendo apreciar la cualidad tan abstracta de su música. El sonido sutil del vibráfono, junto con el del piano, forma una armonía muy hermosa, que se movió en los primeros conciertos en un ambiente casi por completo barroco, llegando  en los dos finales a un "casi" Rachmaninoff. La abstracción dejó paso a un clímax apasionado. Aparte de algunos momentos en que la música parecía ir peligrosamente hacia algo más descriptivo, como de música de fondo fílmica, la composición se mantiene en ese nivel de meditación musical, subrayado por la orquestación efectiva y bien equilibrada.
Si alguno de vosotros lo habéis oído, me gustaría saber vuestra opinión.

viernes, 23 de febrero de 2018

TIRANT LO BLANC per Francesc Artigau

En la galería del Círculo del Arte de la calle Princesa se exhiben las pinturas que ha realizado este gran dibujante que es Francesc Artigau ilustrando la obra de Joanot Martorell. Os la recomiendo. La exposición ocupa dos grandes salas, dando cuenta del trabajo considerable que ha realizado el artista.
Son obras sobre papel, de técnica impecable en las que se aprecia el esfuerzo de ambientación y el respeto con que se trata el tema, cosa que a menudo lleva al artista a acercarse a los conceptos de Piero della Francesca, sobretodo en los tratamientos de escenas panorámicas, y al arte renacentista en general en lo que concierne al vestuario e iconografía.
No hay pues, apenas nada que aleje su contemplación del tema tratado, lo que presta al conjunto gran coherencia, remitiendo en cada obra, pequeña o grande, a la época tratada en el libro.
Hasta aquí, todo perfecto. Nos gusta el colorido valiente, vibrante y "limpio"; es decir, claro y decidido;es una policromía llena de alegría y entusiasmo; en algunas obras se juega con el color de fondo, siempre muy cargado, y una o dos tintas, logrando un carácter muy gráfico y también más actual. El dibujo, como no podía ser de otra manera en Artigau, es delicioso, preciso, elegante y eficaz. También me llamaron la atención los retratos (también muy a lo Piero) trabajados con pequeñas líneas de color y con gran perspicacia del personaje.
Sería magnífico que se edite un Tirant con estas ilustraciones tan hermosas.
Mientras tanto, y una vez que el artista ha cumplido con su tarea, me atrevería a pedirle a Artigau que nos ofrezca alguna otra versión más libre y sin ataduras de fidelidad de nuestro gran libro de caballería.

martes, 9 de enero de 2018

La palabra en la voz

Ya se sabe que las maneras de hablar, de pronunciar las palabras, de construir una frase, las pausas o acentos son un indicativo de cultura, de procedencia y que incluso dicen mucho sobre el carácter de la persona que esté hablando. Pero si escuchamos la radio, como suelo hacer cuando al sueño le cuesta llegar, a oscuras y sin saber en que punto del dial nos encontramos, os aseguro que se reconoce al momento quién y de que se está hablando. Si suena una voz algo melosa, cargada de prosopopeya, con un deje muy marcado de condescendencia, seguro que se trata de una emisora religiosa y el que habla nos hace el favor inmenso de enseñarnos su verdad absoluta. Cuando topamos con voces apresuradas, alborotadas y chillonas, se trata de tertulias o programas de chismorreo, de supuesta broma, o de charlas excitadas sobre sexualidad y proezas en ese campo. Cuando la voz es muy convincente, expresando un cariño impostado (es una palabra, cariño, que se repite  cada dos o tres), seguro que se trata de videncia, tarot o cosas por el estilo. Estos programas emplean mucho tiempo en transmitir el ras-ras de las cartas al barajarse; y en general, los que consultan tienen un modo de hablar primario y a veces ininteligible.
Me parece muy notable la elocución de casi todos los programas deportivos. Suenan voces no disonantes, bien equilibradas, emitiendo juicios con mucha autoridad, lo que a veces me lleva a pensar que se trata de algún milagro en forma de charla cultural. Me desengaño en cuanto suena la palabra "equipo". Con pistas tan seguras no cabe duda de que no nos equivocaremos en la búsqueda de un programa inteligente, interesante....o sencillamente, sereno y ponderado.