domingo, 20 de noviembre de 2016

Magdalena Abakanowicz

Hay que celebrar que la galería Marlborough presente estos días una exposición de esta artista. Había visto una obra suya, si no estoy muy equivocada, en los jardines de Ca'n Altimira ya hace bastantes años. Era una escultura muy hermosa, creo recordar que de un árbol, y estuvo allí algún tiempo. Viendo sus actuales obras no se puede menos que admirar la valentía con que ella trabaja; el patetismo y la fuerza de esas figuras troceadas, que en ocasiones nos pueden recordar el gesto ácido de Louise Bourgeois. Me hace pensar en como a menudo una cierta torpeza técnica favorece la expresión, principalmente cuando ésta es trágica. Esos torsos vacíos potencian de un modo muy especial lo hueco, no a la manera de Moore, si no que son como empujados por ello, hacia atrás, siempre hacia atrás, formando siempre una espalda, que es en realidad una huella de algo que estuvo allí, pero ya ausente. Los artistas jóvenes debieran olvidar sus persistentes tonterías (se pueden hacer unas cuantas pero sólo durante un tiempo) y fijarse en lo mucho que se puede y se debe hacer aún en estos tiempos. ¡No os la perdáis!

domingo, 30 de octubre de 2016

Pintoras

El MNAC presenta estos días una exposición de la pintora novecentista Lluisa Vidal. De ella, en su época, se dijo que pintaba como un hombre, comentario elogioso en aquellos momentos, demostrativo de machismo e ignorancia cultural. Ahora hemos pasado, con el movimiento pendular normal en la historia, a valorar el trabajo y la obra de casi todas las mujeres con otros prejuicios de signo contrario. No entraré a valorar la obra de esta pintora, que es, precisamente, de carácter muy femenino en el sentido más plano y banal. Indudablemente su obra tiene la calidad conferida por una persona que estudia bien su oficio, que conoce sus bases y que está inmersa en su época. Pero el hecho de que sea una mujer no nos hace perdonar bastante dureza en el dibujo y, aparte algunos interiores de signo muy impresionista con un estudio de la luz más interesante, con un colorido superficial, puramente funcional. En resumen, se echa en falta una mayor profundidad de visión (evitando la palabra "concepto"), que no la convierte precisamente en una figura a reivindicar. Habiendo tantas otras pintoras de fuste, no corramos el riesgo de valorar trabajos de categoría inferior; nos hacemos un flaco favor.

jueves, 20 de octubre de 2016

Alicia

Alicia se ha escapado de su cuento, y como ya suponéis, se ha ido a visitar a Gulliver. Y ahora, en el país de los gigantes, observa perpleja a los grandes y sus grandes cosas. Sus guerras, sus inventos, su soberbia. Su grandiosa estupidez. Pero es pequeña; pequeñísima. Y por esa razón es incapaz de intervenir, de solucionar alguna cosa. Piensa que es pequeña y además impotente. Pero Gulliver, como tiene más experiencia, sabe como se sentirá cuando la lleve al país de los enanos; también impotente y además, estúpida. Conoce a los seres pequeños, tenaces y unidos por su inquebrantable fe en el grupo, que le han derrotado y que le juzgan, tal vez con razón, bastante tonto. ¿Dónde situarse, pues? Alicia acabará por comprender que la virtud está en el centro. ¿Qué centro? ¿Dónde está el centro? En todas partes y en ninguna; en dónde empiezan y acaban las cosas, en el límite elástico que jamás termina, uniéndolo todo como una sopa hirviente. Verá el universo tan inmenso como su propio ser, grande, pequeño, ínfimo, sin límites...Aprenderá a prestar atención tanto a las estrellas como a los microbios, sin preguntar nada. Y sin dejar de maravillarse.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Jesús, María y José

Es decir,la Sagrada Familia. Por eso, a mi, formada con lecturas de la Biblia, tanto como de La Odisea, la Ilíada y otros clásicos, leer en la prensa que la Sagrada Familia está dispuesta a pagar impuestos al Ayuntamiento de Barcelona, me deja de momento, estupefacta. Claro está que enseguida una reacciona y se sitúa en los tiempos presentes; comprende la elipsis y no se llama a engaño. No es la primera vez que algo así me sorprende al leer los periódicos; particularmente en las noticias sobre desastres naturales, encuentro curiosa la costumbre de personalizar a tornados, tsunamis, terremotos y otros desastres, que "se ensañan" o "se ceban", como si tuvieran voluntad propia o se les estuviera considerando algo así como dioses capaces de castigarnos y odiarnos. Tal vez la furia iconoclasta que asoma en nuestra sociedad se vea compensada por otra clase de mitos, que surgen espontáneamente de nuestros miedos y carencias. Ojalá fueran mitos perdurables que nos hicieran pensar, poniendo en la cultura un poco más de profundidad.

sábado, 1 de octubre de 2016

Una mona de Pascua

Un señor del Ayuntamiento de Barcelona, tal vez enardecido por la idea de derribar el monumento a Colón, nos dice ahora que la Sagrada Familia es una mona de Pascua. Siguiendo esa línea de pensamiento, podríamos decir que la Torre Eiffel parece un mecano, que la estatua de la Libertad es demasiado grande o que la Fontana de Trevi parece un pastel de nata. Son opiniones legítimas a nivel personal; pero antes de emitir juicios tan arriesgados, y más desde una entidad pública, mejor aducir razones fundamentadas en algo más que el gusto propio. Siempre he pensado que la Sagrada Familia debía haberse dejado en el estado en que Gaudí la dejó; rodearla de jardines y conservarla con mucho mimo. Pero, ya que se ha proseguido, hay que tener en cuenta el beneficio que ha traído a la ciudad, el trabajo que proporciona , (un poco a la manera de la Muralla china), y el empleo de tecnologías punteras en su análisis y desarrollo. Esto último es muy importante,porque ha proporcionado un conocimiento muy profundo sobre las técnicas revolucionarias de Gaudí, su pensamiento espacial y la grandiosidad de sus conceptos. Esta construcción se ha convertido en una Biblia para los arquitectos de todo el mundo; otra cosa es que participemos de su estética...sin embargo ésta es una muestra insigne de la época en que fue concebida. Es muy fácil practicar la iconoclastia, y por otro lado, pensar que nuestra opinión es la única válida sólo demuestra ignorancia y prepotencia. Además, no son los cargos públicos quienes deben arrogarse el derecho a destruir lo que ha dejado la Historia; constituye un patrimonio de todos, y antes de tocarlo su obligación es recabar opiniones acreditadas y después el consenso popular.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Stephen Frears

Acaban de estrenar la película "Florence Foster Jenkins", del autor británico. Creo que no será una película de éxito; en su aparente sencillez, esconde una gran elegancia y una ternura hacia los personajes, ridículos y lamentables, que obliga a contemplarlos dejando de lado cualquier crítica. Gran mérito indudable de Meryl Streep, que brilla en esos papeles de carácter, y realiza un trabajo impresionante como cantante desafinada y sin oído. La caricatura se para ante la humanidad ingenua de la persona que ha sufrido, y que sale adelante con una ilusión equivocada, eso sí, pero que le da vida, y de paso, beneficia a todos los que la secundan. La risa es inevitable...esos ahogos de final de frase, esa súbita fuerza que asusta en las notas altas, chilladas a todo pulmón, la picardía de los gestos cuando la cantante se siente algo segura...la hilaridad se nos corta al pensar que es una historia real, y que esa rica señora existió y cantó de esa manera. Un gran trabajo también del actor que interpreta al sufrido pianista, al que conocemos por su papel en la serie "The Big- bang theory", de una expresividad muy fina. Os la recomiendo...por lo menos para ver lo difícil que es cantar.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Rincones

Podemos alegrarnos de que en la ciudad se vayan recuperando algunos edificios, como La Rotonda,o pequeños jardines como el del chalet de Julio Muñoz en la calle Muntaner. Después del estropicio que se hizo con la mayoría de chaflanes que daban prestigio a Barcelona, pequeños palacetes y casas nobles que fueron destruídos con total impunidad a favor de la especulación, estas tímidas reparaciones dan un respiro y nos hacen esperar que los jóvenes que no conocieron aquel legado puedan tener una idea aproximada del estilo que tenía la ciudad en épocas no tan lejanas. Hoy he pasado por la calle Muntaner y he paseado por el jardín que mi tío Joan Mirambell restauró a partir del original de Forestier.El jardín no es muy grande; rodea la casa y el otro chalet más pequeño que se esconde detrás. Parece poca cosa; senderos de arena, aspidistras y pérgolas. Paseándolo con calma, vamos notando aquel aire "art Dèco", mezclado con "Noucentisme" tan particular de nuestra sociedad de la época. Os recomiendo la visita, sobre todo por las esculturas que lo adornan, genuinas de ese tiempo; algunas indecisas entre el clasicismo, (no me atrevo a escribir Cubismo) y una tímida Vanguardia más esquemática. El jardín tiene dos límpidos estanques con nenúfares, el mayor en un lateral y rodeado de esculturas de pequeño tamaño: es delicioso. Hay que pararse dejando la casa a la espalda; que es cuando el jardín deja ver el suave escalonamiento hasta la calle. No sé si sería del gusto del propietario; pero hay que agradecerle que nos lo legase.

Rincones

Podemos alegrarnos de que en la ciudad se vayan recuperando algunos edificios, como La Rotonda,o pequeños jardines como el del chalet de Julio Muñoz en la calle Muntaner. Después del estropicio que se hizo con la mayoría de chaflanes que daban prestigio a Barcelona, pequeños palacetes y casas nobles que fueron destruídos con total impunidad a favor de la especulación, estas tímidas reparaciones dan un respiro y nos hacen esperar que los jóvenes que no conocieron aquel legado puedan tener una idea aproximada del estilo que tenía la ciudad en épocas no tan lejanas. Hoy he pasado por la calle Muntaner y he paseado por el jardín que mi tío Joan Mirambell restauró a partir del original de Forestier.El jardín no es muy grande; rodea la casa y el otro chalet más pequeño que se esconde detrás. Parece poca cosa; senderos de arena, aspidistras y pérgolas. Paseándolo con calma, vamos notando aquel aire "art Dèco", mezclado con "Noucentisme" tan particular de nuestra sociedad de la época. Os recomiendo la visita, sobre todo por las esculturas que lo adornan, genuinas de ese tiempo; algunas indecisas entre el clasicismo, (no me atrevo a escribir Cubismo) y una tímida Vanguardia más esquemática. El jardín tiene dos límpidos estanques con nenúfares, el mayor en un lateral y rodeado de esculturas de pequeño tamaño: es delicioso. Hay que pararse dejando la casa a la espalda; que es cuando el jardín deja ver el suave escalonamiento hasta la calle. No sé si sería del gusto del propietario; pero hay que agradecerle que nos lo legase.

De nuevo al blog.La sorpresa de Alicia.

Después de dos años de silencio vuelvo aquí con nueva ilusión. Confío en no cansaros y espero vuestros comentarios. En general, mi estado de ánimo respecto al nivel observado en lo poco que en esta ciudad podemos ver, es de depresión absoluta, aburrimiento y a menudo rabia. Tampoco en Cadaqués, donde normalmente en verano se podían visitar algunas propuestas interesantes, he visto este año(aparte del concurso Miniprint, que siempre ofrece obra de multitud de artistas en su pequeño formato), nada merecedor de mención. Se presenta una muestra con el reclamo de Beuys con dos o tres dibujos insignificantes, como si fuera la exposición del siglo. En Barcelona tenemos el debate sobre la "Carmela" de Plensa. No es una escultura que me emocione especialmente, pero mejor ese Plensa que nada...Percibo en el público un interés en materia de arte que merecería una respuesta más comprometida, renovada y exigente; anclados en el viejo y adormecido conceptualismo nunca se conseguirá tener un apoyo social que crezca culturalmente: es mucho el daño que propuestas pretendidamente avanzadas consiguen hacer en la verdadera comprensión de lo válido en materia de arte. Hoy he visitado la exposición de Renoir, de la que me interesaba "Le bal du Moulin de la Galette". Quería verlo de nuevo...y que no me defraudase. Conserva su encanto, ese frescor y la ingenuidad del pintor,que aquí resulta de buena ley.Ya se ha vituperado bastante al pobre Renoir, creo que con toda la razón, así que no añadiré nada más acerca de su dibujo blando y la dureza contraria del color.Pero estas muestras despiertan interés y son de agradecer en este desierto barcelonés.